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Sitges 09: 'Kinatay'

Publicado por Donnie Darko



'Kinatay' es la nueva película del director Brillante Mendoza, galardonado en el Festival de Cannes como mejor Director y que aquí demuestra su capacidad como tal en un ejercicio cinematográfico lleno de contrastes: se nos muestra una Filipinas caótica, deprimente y totalmente fuera de lo que en la otra parte del mundo se entiende como normal. De la felicidad de los ignorantes a la brutalidad de los que manejan los bajos fondos de la sociedad.

En ella tenemos a Peping, un estudiante de criminología reclutado por su compañero de clase, Abyong, para trabajar cobrando el impuesto de protección de varios hombres de negocios en Manila. La mayor parte de ese dinero fácil que Peping va reuniendo lo gasta en su novia, que también es estudiante. Peping decide casarse con ella, pero para hacerlo necesitará más dinero. Abyong contacta con él para ofrecerle un "trabajo especial" que le puede reportar más dinero de lo normal...

Lo que Peping no sabe es que este trabajo lo llevará al infierno más doloroso para él.

La película propone una interesante reflexión sobre la condición humana: durante todo el metraje sabes que va a ocurrir algo gordo, y cuando pasa crees que lo que sigue a continuación también será gordo, que alguien se tomará la justicia por su mano, que es lo que suele pasar en las películas te dices, pero no es así en este caso, y quizá sea el mayor acierto de la cinta, ya que pone al protagonista a disposición de los malos quizá para una segunda vez.

“Todo irá mejor, es cuestión de acostumbrarse”. Acostumbrarse a matar, tal vez sea la única forma que tienen algunos de sobrevivir, o de estar por encima de los demás.

Puede que estemos ante una película sobre cómo crear el mal, cómo asumirlo y como satisfacerse gracias a él, como llegar a considerarlo como algo normal.

Quizá no guste por el distanciamiento que provocan casi todos los personajes, que actúan con una impasividad y una sangre fría brillantemente calculadora, salvo el protagonista, que va de aquí para allá intentando pensar en hacer algo para solucionar lo que está viendo, pero no es capaz, sabe lo que ocurriría después... en ese momento no está preparado pero ¿lo estará algún día? ¿Triunfará la posibilidad de que exista alguien sano en medio de tanta locura? No lo sabemos...

Sin duda una película provocadora, dura y perturbadora, tanto por la historia en sí como por los acompañamientos formales: montaje, dirección, música…

Otra forma de ver cine, y descubrirlo es de lo más placentero.

Sitges 09: 'Moon'

Publicado por Donnie Darko



Y por fin llegó Moon, la esperadísima película de Duncan Jones, el hijo de David Bowie que propone un interesante giro a la ciencia ficción que conocemos actualmente, y que ha sido una de las películas mejor valoradas por los críticos y por el público en lo que llevamos de año –y con fundamento, no como con Paranormal Activity-.

Hoy tuvimos la suerte de tener en Sitges tanto al director de la cinta, como al reparto completo de la misma (ya os haré un especial de fotos, porque no tengo tiempo para nada), es decir, Sam Rockwell, dueño y señor de la película, pues sobre sus espaldas cae por completo el peso de la historia, la historia de una plataforma minera que existe para obetener la fuente de energía limpia de la que se alimenta el 70% de la Tierra, el helio-3, que se obtiene en la cara oculta de la Luna y que se encuentra al cuidado de un único habitante, el astronauta Sam Bell, interpretado por el actor Sam Rockwell, quien mantiene una comunicación a distancia con la Tierra donde dejó tres años atrás a su mujer y su hija.

Duncan Jones comentó en la rueda de prensa que era fan incondicional de la ciencia ficción que se creó a finales de los años 70 y durante los 80 época en la que el género dio no sólo sus mayores clásicos, sino también bizarradas de cuidado.

“Sólo hay que ver películas como Transformers 2 para darse cuenta de por qué me gustan las películas de esa época” dijo sin cortarse un pelo, algo que aplaudimos fervientemente -he de decir que fue la mejor rueda de prensa que he visto en el Festival, al igual que la de Heartless, con Jim Sturgess-.

Se considera fan de District 9 (yeah!), otra de las películas de ciencia ficción de bajo presupuesto que junto con Moon, han causado sensación en todo el mundo. En sus propias palabras, "películas como District 9 podrían resultar un punto de inflexión, efectos especiales más baratos que permitan hacer un cine más independiente y también películas mucho más imaginativas".

Y es que su película es tremendamente imaginativa, no sólo visualmente, sino la historia en sí, que crees que ya la has visto en algún sitio pero no es así. Dale tiempo al metraje.

Y la parte cómica de la mañana fue cuando le preguntaron por qué no aparecía en la película ninguna canción de su padre, David Bowie, a lo que contestó sonriendo que “no tendría suficiente dinero como para permitirmelo”. Y es que Moon, aunque no lo parezca, ha costado unos escasísimos 5 millones de dólares, que lucen en pantalla gracias a la maquetación y a los trucos de cámara tradicional, que le dan a la película un aire casero y bello pocas veces visto en la actualidad.

Y volviendo a la cinta, me pareció soberbia y loable en muchos sentidos: por fin una película de ciencia ficción en la que priman las ideas frente a los artificios -ya casi me había olvidado de ello-, y es que como en District 9, la originalidad visual, narrativa y de la propia historia se imponen a los convencionalismos de Hollywood y a las torturas de efectos visuales que son simplemente eso, vacíos planos de CGI para los analfabetos que se creen que somos.

Moon es mucho más, se trata de una película inteligente, es reflexión pura y dura, es soledad, es distancia, es amor y es también una cruda realidad, una pesadilla, un renacimiento, un recuerdo… el poder de los recuerdos, que lo mueven todo… si perdemos los recuerdos lo perdemos todo.

El señor Duncan Jones se regodea en el poder de la ciencia ficción para contar un grandísimo y muy personal drama humano.

La gran acogida de Moon por parte del Auditori –que estalló en un gran aplauso más largo de lo habitual al finalizar la proyección- se debe a basicamente la brillante actuación de Sam Rockwell, a la originalidad de la propuesta, una historia que podría haber caído en los convencionalismos del género, pero que revive una emotividad tremenda que parecía haberse perdido en los abismos- Todo esto unido a la identificación con el personaje de la película, un hombre con el alma totalmente mutilada que ve cómo todo pierde el sentido para él, cómo todas las esperanzas que había depositado en eso que tanto anhelaba, se escapan por el vacío.

Tremendo.

Sin duda una ópera prima que dará mucho de qué hablar.

Y yo feliz con mi póster firmado por el director y mi foto con él. Otro recuerdo imborrable del Festival.

Sitges 09: 'Timer'

Publicado por Donnie Darko


Timer puede parecer la típica comedia romanticona y sensiblera de siempre, pero incluye un elemento diferenciador que la hace un poco especial. A años luz de chorradas como Qué les Pasa a los Hombres y demás truñacos parecidos, Timer compone una historia simple pero a la vez compleja, sobre las relaciones humanas y el poder del amor, pero también del subconsciente.

La sinopsis oficial de Timer en el Cinemasitges es la siguiente: Si algo tendría que conseguir la tecnología es el resolver uno de los grandes problemas de la humanidad como es la compatibilidad romántica o el eterno problema de encontrar a tu pareja perfecta. TIMER da la solución con una especie de pulsera de última generación que marca la fecha exacta en la que encontraremos a nuestra media naranja.

Tal hecho, el simple hecho de ponerte una pulsera que señale el momento en el que conocerás a la persona con la que compartirás el resto de tu vida, es el detonante para esta divertida película con pequeñas dosis de drama y frustración, de reflexión acerca del por qué del amor y de la influencia en la gente de un aparato que te dice de quién tienes que estar enamorado.

En un momento de la película la protagonista se pregunta si "... el Timer funciona de verdad o si es una profecía autoinducida".

¿Ha de triunfar el amor impuesto por Timer, o lo hará el "falso amor" que es fruto de la interacción humana? La respuesta es mucho más compleja de lo que parece.

Una película que me sorprendió gratamente, con más de un puntazo cómico y un reparto de personajes donde cada uno es más bizarro que el anterior.

Lo que sorprende también es que esté en Sección Oficial en Competición.

Sitges 09. 'Orphan'

Publicado por Donnie Darko



Ver a Isabelle Fuhrman entrar vestida de gala en el Auditori con su cara angelical y su melena negra acompañada de Jaume Collet Serra, no es lo mismo que verla en plena acción portando por ejemplo el martillo de la justicia.

Orphan me ha sorprendido por una sencilla razón, y es que me esperaba un cúmulo de insensateces y tópicos de estos que marcan época, llena de recursos vistos hasta el hastío en el género que abarca la película y que derivarían finalmente en un truño, pero no ha sido así. Lógicamente, Orphan es una película que ya se ha hecho un par de veces, pero que incorpora pequeños matices que le dan un toque original y atractivo.

La historia es simple: Kate (Vera Farmiga) y John Coleman (Peter Sarsgaard) pierden al tercer hijo que estaban esperando, y Kate comienza a tener pesadillas por la pérdida y a comportarse de una forma que le puede hacer mucho daño no sólo a ella, sino a su matrimonio, por lo que deciden, a modo de acabar con el problema, dar una oportunidad a alguien necesitado de cariño y adoptar a Esther. Pero una vez que la niña llega a su nuevo hogar, las cosas se tambalean.

Los niños diabólicos han sido un referente en el cine desde siempre, y es que la verdad, un niño con una mirada puede asustar y mucho: desde El Exorcista o La Mala Semilla, pasando por La Profecía o El Buen Hijo, muchos han sido los niños que se lo han hecho pasar realmente mal a sus padres.

Y Esther es una de ellas.

Me ha gustado el hecho de que la niña desestabilice por completo la vida familiar, en el sentido de que en apariencia es una niña dulce que quiere a todo el mundo, pero que por detrás va increpando a cada uno de los personajes para que den lo peor de sí mismos, y así se enfrenten unos a otros, sobre todo los formados por el matrimonio, con una impresionante Vera Farmiga -al menos en versión original-, que se marca una actuación de lo más creíble visto en este tipo de cine, sin llegar a la sobreactuación. Lo mismo Peter Sarsgaard, y por supuesto Isabelle Furhman, que con una mirada y un movimiento de ceja hace que se tambaleen todos los nervios de tu cuerpo, consiguiendo escenas realmente cojonudas.

En el plano formal la cinta es todo un acierto: transcurre siempre bajo la nieve, elemento que le da cierto toque macabro y de suspense, como de claustrofobia, de estar perdidos con el mal rondando muy cerca, con una dirección de actores soberbia y una puesta en escena que no deja lugar al desinterés, gracias sobre todo a un guión y a un montaje que han sabido intercalar las escenas más emotivas -como la primera conversación madre hija con signos- con las más bestias pero a la vez de una carga emocional que subyace bajo todo ese terror.

Orphan es por tanto, una película recomendable que sube un peldaño por encima de las mismas películas del género -que no son pocas- y que se quedan en simples atisbos de mediocridad debido a guiones poco elaborados y a personajes manidos hasta la saciedad que lo único que hacen es aburrir al personal.

No os la perdáis cuando se estrene, pasaréis un rato emocionante y mordiéndoos las uñas en cada escena.

Sitges 09: 'Bronson' me llena de alegría

Publicado por Donnie Darko



'Bronson' no es, gracias a Kubrick, un biopic al uso, algo que podríamos corroborar ya desde las primeras escenas del film, con un impagable Tom Hardy sumido en la única luz que proyecta un foco sobre su cabeza, embutido en una camiseta azul y contándonos su vida a su manera.

Hacía tiempo que una película no me atrapaba así desde el principio, y puedo asegurar que se debe a la grandiosa originalidad tanto de la propuesta, como de su discurso formal, pues estamos acostumbrados a los biopics hollywoodienses y a sus clichés, tópicos que en Bronson no existen y si los hay, se ven de algún modo disipados por todos y cada uno de los aciertos de la película, que no son pocos.

Tampoco es un biopic al uso porque Bronson no es un tipo corriente: es el alter ego de Michael Peterson, considerado el hombre más peligroso de Reino Unido. Un ex boxeador extremadamene violento que llevaba 34 años en prisión, habiendo entrado por sólo 7 años tras un atraco a mano armada, pero que al "pasearse" por una infinidad de prisiones debido a su extremado mal carácter, fue aumentando su pena.

Michael Peterson quería ser famoso, pero no por cantar, ni por ser un artista, sino por algo que sabía hacer perfectamente: pelear. ¿Es el propio personaje un artista? ¿Una obra de arte humana dentro de tanta locura aparente? Cuando recuerdo la película y pienso en el director a la hora de llevar su historia del papel al cine me pregunto: ¿cómo lo habría hecho otro? Y es que la película en sí es toda ella un acierto, una pequeña gran obra de arte de desvergonzado e impresionante surrealismo que sorprende a medida que vas viendo escenas. Con una factura brillante, vamos descubriendo poco a poco cómo el personaje principal nace, crece y desarrolla su espíritu violento como reacción a todo lo que le pasa en la vida. Tal obsesión por usar los puños lo convierten en una bomba de relojería casi perfecta que a la mínima te lanza su gancho de derecha.

Bronson vive en las cárceles, le gusta estar allí, desea increpar a los guardias en todo momento para llenarse de vida, de una vida que irónicamente, le golpea fuera de forma más dura que cuando está en la cárcel -algo que observamos en las escenas de libertad-: ¿y cómo se llena de vida? Pues a base de puñetazos, eso es lo que lo mantiene con ganas de vivir, por eso la parte en la que está en el "loquero" - a la que llegamos porque ya no saben dónde meterlo- es la más dramática de todas, drogado hasta las trancas para que no haga de las suyas, se encuentra con personajes que no son como él, porque el no está loco -¿cual es el final del único personaje con el que entabla conversación en el psiquiátrico?- , simplemente es de una naturaleza inexplicable, y la película juega con ello, por eso tampoco es un biopic al uso: no pierde el tiempo en explicaciones filosóficas ni en banalidades sobre el origen de la violencia.

Casi todo en Bronson es sobresaliente: la actuación de Tom Hardy es sencillamente brutal, con un carisma y una empatía sobrecogedora, que te lleva a meterte no sólo en la piel del personaje, sino en su mente. El resto de actores también fabulosos, al igual que la banda sonora, impresionante y que hiperboliza las escenas más surrealistas, como la representación de El Hijo del Hombre de Magritte y la escena final que sigue a esa extraña escena. Absolutamente brillantes la puesta en escena, el guión y la fotografía.

Bronson es más de lo que parece, esconde cosas que no se pueden ver a simple vista pero que están ahí, sobre la condición humana y muchas otras cosas, y si profundizas te encuentras con una maravillosa película que lejos de ser apología de la violencia, retrata con dureza a un hombre que se enfrentó a la sociedad Británica de una forma muy poco usual.

Y para finalizar y haciendo un paralelismo con la obra de Magritte, El Hijo del Hombre, decir que el autor comentó en su momento “Todo lo que estamos viendo esconde otra cosa, nosotros siempre queremos ver lo que está escondido por lo que vemos, pero es imposible. Los humanos esconden sus secretos demasiado bien…”.

No os la perdáis.

Sitges 09: 'Mr. Nobody' te llega al corazón

Publicado por Donnie Darko



'Mr. Nobody' es de ese tipo de películas que mientras las estás viendo a veces te descubres a ti mismo con la boca abierta, y de repente la cierras pero sigues mirando con absoluta incredulidad el devenir de los personajes. Es también de ese tipo de películas que cuando terminan cobran el sentido que estabas a punto de verles, para tambien, darle un giro de 180 grados a todo lo que has visto hasta el momento, y para ordenar todas las piezas del puzzle que te han ido dando en el camino y que no sabías muy bien dónde colocar.

Jaco Van Dormael comentó en la rueda de prensa de la película que en su historia prefería "proponer preguntas y no respuestas, pues éstas sólo sirven para consolar al público". Y son muchas las preguntas que uno se hace cuando está viendo Mr. Nobody: ¿cómo terminará todo? ¿por qué pasa esto y ahora esto otro? ¿es esto un salto temporal, una proyección paralela, un dejá vù o un recuerdo? Y las respuestas que recibe son bastante sesgadas, pero la magia está en eso, en que cada uno piense lo que quiera.

LO SIGUIENTE SE PUEDE CONSIDERAR UN SPOILER
El director plantea en su película los posibles futuros de un chico de nueve años que se encuentra en una estación de tren entre la espada y la pared, entre irse a vivir con su madre o con su padre que se están separando. Mientras no decida qué camino escoger, el abanico de posibilidades van pasando ante sus ojos, pero es al final cuando vemos que el camino elegido es también el correcto, escena que termina en un emocionantísimo y romántico abrazo entre Diane Kruger y Jared Leto que me puso los pelos de punta.
FIN DEL POSIBLE SPOILER

Y hablando sobre los actores, destaco la actuación de todos y cada uno de los artistas que dan vida a los personajes de la película -hablo siempre en versión original, que se nota mucho más-, creíbles, sinceros y con los que más de uno se sentirá identificado.

Formalmente, la película es una pequeña reinvención del discurso cinematográfico al que estamos acostumbrados en este tipo de films, lejos de los clásicos inicio-nudo-desenlace, con continuos saltos en el tiempo y en la historia que convierten a la narración en un descabellado tour de force que puede liar a más de uno. Se incluye una fotografía y una banda sonora a destacar, unos efectos visuales que nunca desentonan ni ponen la historia a su servicio sino al revés y más de una escena de poderosa emoción (la del tren, la de Nemo y Anna en el banco, en la cama, cuando son jóvenes... etc).

Si en Bronson se nos describia de forma surrealista al protagonista y a su vida, en Mr. Nobody, Van Dormael hiperboliza el significado de esta palabra y nos ofrece todo un paradigma de los futuros existentes antes de tomar una decisión. Reinventa un concepto parecido al de la película de culto de Richard Kelly, Donnie Darko -salvando mucho las distancias, ojo- y se marca una película sentimental, que no sensiblera, que es muy distinto.

Es también un drama sobre la teoría del caos, el efecto mariposa y sus consecuencias, de una forma totalmente nueva y tremendamente original.

Con ciertos toques de humor, drama, apocalipsis y emotividad, Mr. Nobody se sitúa como una de las propuestas más sugerentes, sorprendentes y viscerales de lo que llevamos de festival, toda una cinta a reivindicar en el género de la ciencia ficción que ya había gustado mucho en el Festival de Venecia.
No os la perdáis.

Sitges 09: ' Ne te retourne pas'

Publicado por Donnie Darko


Marina de Van salía a presentar su película en el Auditori del Meliá de Sitges con mucho nerviosismo y hablando un castellano bastante cómico, que le dió a la sala la oportunidad de aplaudirle fervientemente. Lo que no sabíamos era lo que se nos venía encima.

A pesar de haber dirigido una de las películas de culto más radicales de principios de siglo con Dans ma Peau, De Van cambia totalmente el registro pseudocronembergiano por una especie de thriller dirigido al pasado, al origen de los problemas que surgen en un determinado momento de nuestra vida y que nos persiguen para siempre, esperando nuestro particular exorcismo en el climaz de nuestra desesperación.

Sophie Marceau interpreta a una mujer casada y con dos hijos que empieza a experimentar signos de estar totalmente tocada del ala; se empieza a sentir distinta, a ver su propia realidad como una realidad paralela, de otra familia, como si su vida se proyectara sobre un plano que los demás ven normal pero que para ella es totalmente desconocido. Comienza a ver cómo en su casa las cosas cambian de sitio pero sin haber cambiado nunca realmente... y luego es ella misma la que cambia, se va convirtiendo en otra persona, en la interpretada por Monica Belluci, y mientras ella va "mutando", también lo hacen sus seres queridos en lo que quizá sea lo más impactante de la película.

Y digo lo más impactante porque no hay mucho más: la directora se lía ella sola en la exploración de la verdad, en la búsqueda de la respuesta por parte de la protagonista, que es a su vez la misma búsqueda del espectador... y cuando crees que todo se resolverá de un modo original, distinto y absolutamente arrebatador, nos llevan por el camino más fácil, ese que sirve para arriesgarse a medias, lo cual significa pifiarla un poco más.

El guión es confuso, por lo tanto perdemos interés en lo que le ocurra a los personajes a mitad de metraje, y si encima no es capaz de sincronizarse con el espectador, de transmitir empatía, la película está perdida. Y el espectador más aún.

Lo mejor de todo es ver a dos de las actrices europeas más sexys y respetadas del panorama cinematográfico, fundirse literalmente en planos Lynchianos creados de forma increíble, y que a veces resultan ciertamente grotescos, no por nada, sino porque son tan reales que asustan.

Ne te Retourne Pas podría haber dado mucho más de sí, alguna que otra sorpresa más allá de la interpretación de sus actrices o de la lograda puesta en escena o su atractivo formal, pero no es así.

Sitges 09: 'Pandorum'

Publicado por Donnie Darko



Largo tiempo esperando por esta película; la cantidad de artículos que hemos escrito sobre ella rozan el blockbuster veraniego.

Y por fin pudimos verla en el Festival de Sitges 09, con un resultado bastante por debajo de lo esperado.
Dennis Quaid, Ben Foster y Cam Gigandet interpretan a un grupo de astronautas que despiertan tras un letargo inducido en esta película dirigida por Christian Alvart, y que produce Paul W.S. Anderson. El caso es que más que producir parece que dirige, escribe y pone su propia marca en la película. Su cinta Horizonte Final -de la que aquí beben bastante- era tensa, interesante y hasta divertida (ese plano del astronauta cutrísimo gritando "!Allá voy hijo de puta! no tiene precio), con un delirio visual y un malo malísimo interpretado por el gran Sam Neil.

En Pandorum parece que el infierno espacial se vuelve a repetir, pero con otros propósitos y por otros derroteros que no desvelaré aquí.

El caso es que la película es fallida en mi opinión por una serie de cosas insalvables: no se puede dirigir un thriller sin creerse que lo es, y mucho menos un thriller de ciencia ficción, donde la tensión no puede ser dialogada a no ser que se haga bien, es decir, no podemos sentir la tensión sólo porque los protagonistas digan y se pregunten mil y una veces "¿Dónde estamos? ¿Quienes sómos? ¿Cómo salimos de aquí?", mientras recorren a ritmo de videoclip de Duft Punk los corredores de la nave Elíseo.

Lejos de la visceralidad de películas infravaloradas por algunos como puede ser la notable Sunshine de Danny Boyle, que da una vuelta de tuerca al género -y que no gustó a muchos por ser algo distinto-, es imposible tomarse en serio una cinta como Pandorum, donde ni sus actores se creen los personajes que interpretan, y están en escena porque alguien les ha mandado estar ahí sin aportar ni carisma ni nada de nada.
La historia está plagada de tópicos y de recursos del género que lejos de ser usados de forma original -como hizo Jaume Collet Serra con la sorprendente Orphan-, se usan como lo usaría un director de tres al cuarto, convirtiendo la película en un carrusel de situaciones predecibles, eso sí, con un ritmo endiablado.

¿Y los bichardos? ¿No podían haber sido un poco más originales como en District 9 y haber creado algo un poco más transgresor? Son una mezcla de los de The Descent pasando por a su vez la tez -y algo más- de Hellraiser y las Langostruosidades de La Torre Oscura de Stephen King.

En definitiva, una película excesiva hasta para alguien como Paul W.S. Anderson, porque lo niegue o no, aquí hay mucho de su cosecha.

Una pena, porque prometía bastante.

!Get the hell out of here!

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