Crítica: ‘Micmacs’ – El cine de juguete de Jean-Pierre Jeunet


Jean-Pierre Jeunet no dirigía un largometraje desde ‘Largo domingo de noviazgo’, de 2004, un melodrama con su sello más personal, el de un estilismo y gusto por los detalles tan artifical como desmesurado y… efectivo. De ‘Micmacs’, que ha tardado casi dos años en estrenarse en nuestras salas, el mismo director ha dicho que pretende ser un cruce entre ‘Delicatessen’ (1991) y ‘Amelie’ (2001). Declaraciones cargadas a su vez de una buena dosis de promoción pues las dos son las dos películas más reconocidas y alabadas internacionalmente de Jeunet, la primera codirigida con Marc Caro y la segunda en solitario.

Y efectivamente, hay buena parte de las dos, aunque no llegue a la maestría de ninguna de ellas, con esos personajes “freaks” retratados de manera grotescamente amable (y grotescamente cómica y ridícula en el caso de los villanos); espectaculares movimientos de cámara y montajes, una fotografía de colores saturados destacando los verdes y rojos, y bañados por un filtro de tonos amarillos y ocres. Las maneras, y en buena parte también el contenido, son los de emular ‘Delicatessen’ y ‘Amelie’, con la que comparte un argumento en el que las distintas venganzas y trastadas están desarrolladas por parte de sus personajes como si fueran juegos. De hecho su título original, ‘Micmacs à tire-larigot’, podría traducirse como “Embrollos a lo grande” o “embrollos a bombo y platillo”.

El protagonista es Bazil, interpretado por uno de los cómicos de más éxito en Francia, Dany Boon (‘Nada que declarar’, ‘Bienvenidos al Norte’), un personaje solitario y un perdedor al que se le presentará la misión de su vida en forma de venganza contra dos grandes compañías francesas de fabricación,venta y tráfico de armas. Porque su pasado, presente y futuro está marcado precisamente por diversos y fatídicos encontronazos con artefactos explosivos y balas perdidas.


Bazil se encontrará con su destino al de ser acogido por una curiosa comunidad de artistas de lo más estrafalarios. Vagabundos y desheredados de la fortuna que conviven bajo el mismo techo, formado por un montón de chatarra y desguaces. Una chabola llamada precisamente “à Tire-larigot” y en el que comparten hogar desde una joven chica infalible en cálculos, inventores, artistas marginales o una contorsionista, entre otros personajes, amparados al calor de una protectora madre que perdió a sus hijos hace años y que además de ser la matriarca les hace de cocinera. Un curioso grupo de seres, al margen de la sociedad y con unas características más que pronunciadas, que cohabitan al modo de ‘Vive como quieras’ del clásico de Frank Capra.

Y es que no sólo el mundo de los juguetes, de los cómicos, artistas y mimos, de los cachivaches más retros y divertidos que uno pueda imaginar se alimenta el universo de Jeunet, también el de los clásicos, sobre todo, del cine norteamericano como ‘El sueño eterno’ (que Bazil ve en una de las escenas iniciales por televisión, instantes antes de sumergirse él mismo en otro “sueño” entre la vida y la muerte); y un final, el del film con Humphrey Bogart y Lauren Bacall, que precisamente dará inicio a los títulos de crédito de ‘Micmacs’, en blanco y negro y con nubes de fondo mecidos por la música del maestro Max Steiner (la banda sonora lo homenajea, incluyendo algunos de sus temas). Las referencias prosiguen, con ese humor propio del slapstick o de los genios del cine mudo como Buster Keaton o Chaplin, o incluso Jacques Tati, ya en la época sonora de los años 50 o 60. Además, entre el reparto de la película de Jeunet dos reconocidos veteranos, Yolande Moreau y André Dussollier.

‘Micmacs’ intenta ser en su forma una película de los años 40 o 50, incluso de los 60, en el que la misma fotografía o decorados, pese a ser una historia ambientada en la actualidad, remiten a esas viejas imágenes del pasado. Un regusto retro y también un prodigio visual. Desbordante, neurótica y una filigrana visual. Aunque un tema es su inventiva e imaginación en la puesta en escena pueda resultar simpática y meritoria, y otra es que argumentalmente, y en el fondo, llegue a mantener la atención o llegar a dejar un poso más allá de su final, dejando a parte que sus dardos contra los intereses de las corporaciones armamentísticas no pasan de ser tópicos y superficiales. Un film barroco e irregular, con destellos y momentos de genialiad, pero insatisfactorio. Es el universo de Jean Pierre-Jeunet pero lejos de los hallazgos de ‘Amelie’ o ‘Delicatessen’, que si sorprendieron en su momento fueron también por novedosos.










.

Comentarios

  1. A mí me pareció una tontería con algún detalle curioso aquí o allá. Pero esa sucesión de set-pieces que pretenden ser el summun de lo ingenioso me aburren por infantiles, y de la crítica social metida con calzador mejor no hablemos... Jeunet necesita reinventarse.

    PD: A ver si me pongo a escribir entradicas, que he tenido la semana liadísima xD.

    ResponderEliminar
  2. Quizas simplemente cine con pretensiones de abrcar demasiado. Quedandose al final en nada. Fuera de la plastica de la pelicula lo que se encuentra es nada. Digamos que un envoltorio curioso que cuando lo abrimos, humo y buenas intenciones. Hey, que los guiones tambien existen, parece que habria que gritarle al director

    ResponderEliminar
  3. Pues sí, Cinematic, Jeunet necesita reinventarse; aunque en 'Micmacs' peca además de demasiado autocomplaciente e irregular. Y, por lo demás,... ¡Adelante con esas entradas!

    Hola Plared: también se acusó a 'Amelie' de bonito envoltorio pero, al menos, a mí me encantó en su momento (sería por la música de Yann Tiersen, o esa fotografía de colores también saturados...). Pero aquí es difícil defenderle si no es siendo benévolo o intentando ver su película de manera entrañable porque... como dices, aquí el guión flojea mucho, bastante...

    Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

"LOS COMENTARIOS ESTÁN SUJETOS A MODERACIÓN. POR FAVOR, EVITA EN CUALQUIER CASO LOS INSULTOS, COMENTARIOS FUERA DE TONO O CONTEXTO, OFENSIVOS, PROVOCADORES Y MERAMENTE PROMOCIONALES O SPAM. RESPETA LA OPINIÓN DEL AUTOR DEL ARTÍCULO O LA CRÍTICA, ASÍ COMO LOS COMENTARIOS DE LOS DEMÁS". CUALQUIER COMENTARIO CONSIDERADO COMO UN TROLL TAMBIÉN SERÁ BORRADO INMEDIATAMENTE.

POR LO DEMÁS, ¡ADELANTE! NOS ENCANTARÁ SABER TU OPINIÓN.

Entradas populares